Branding
Cómo elegir los colores de tu marca sin que sea una decisión personal
El azul porque al fundador le gusta el azul es la peor razón posible. Cómo se elige una paleta con criterio.
La paleta de color de tu marca no se elige por gusto. Se elige por tres preguntas, en este orden.
1. ¿Qué dice tu sector?
Cada sector tiene una paleta dominante por razones históricas. La banca usa azul porque transmite confianza. La sanidad usa azul y verde porque transmite limpieza. La comida usa rojo y naranja porque estimulan el apetito.
Esto no significa que tengas que copiar a tu sector. Significa que tienes que decidir conscientemente: o te alineas (para parecer creíble dentro del sector) o te diferencias (para destacar del montón).
Si eres una clínica nueva y eliges naranja brillante, te van a notar más. Pero también puedes parecer poco serio. Decisión tuya.
2. ¿A quién te diriges?
Los colores transmiten cosas distintas según el público.
- B2B serio (abogacía, consultoría): azules profundos, grises, verde oscuro.
- B2C joven (moda, tecnología consumo): colores saturados, contrastes fuertes.
- Lujo: negro, blanco, dorado, mucho espacio.
- Bienestar y sostenibilidad: verdes terrosos, beige, tonos naturales.
- Infancia: primarios saturados.
No es una receta. Es un punto de partida que luego ajustas con criterio.
3. ¿Funciona en todos los canales?
Este es el filtro que la gente olvida. Un color que se ve genial en una tarjeta impresa puede verse fatal en un fondo oscuro de Instagram. Un degradado precioso en la web es ilegible en un favicon.
Las paletas modernas tienen que funcionar en:
- Pantallas claras y oscuras.
- Impresión a una sola tinta.
- Pantallas pequeñas (favicon, avatar).
- Modo accesibilidad (suficiente contraste con el texto).
La regla del 60-30-10
Una paleta funcional suele tener tres colores en proporción 60-30-10:
- 60% color base (suele ser blanco, gris o un neutro).
- 30% color secundario (uno de los protagonistas de tu marca).
- 10% color de acento (lo usas para llamar la atención: botones, alertas).
Si añades más de tres colores, la marca empieza a perder identidad. Las marcas más reconocibles del mundo usan tres o menos.
Lo que cuesta hacerlo bien
Un diseñador serio te enseñará entre 2 y 4 paletas distintas con razones. No "porque queda bonito" sino "este azul lo asocia tu sector con confianza, este naranja te diferencia del competidor X que es azul, este gris da el contraste que necesitas para texto".
Si el diseñador no te puede explicar las razones detrás de su elección, no está haciendo branding. Está decorando.